Chile
Los jueces de la Corte Suprema, Sergio Muñoz y Ángela Vivanco, se encuentran en una delicada situación tras la aprobación de una acusación constitucional en su contra por parte de la Cámara de Diputados. La medida, que fue aprobada con 97 votos a favor, 25 en contra y 20 abstenciones, fue impulsada principalmente por parlamentarios de Chile Vamos y otras fuerzas opositoras.
El sólido respaldo a la acusación provino de diputados de partidos como la UDI, RN, Evópoli, Republicanos, Socialcristianos, Demócratas y Amarillos, además de algunos votos provenientes de la DC, el PS y otros sectores de centroizquierda. Incluso, la presidenta de la Cámara, Karol Cariola, del Partido Comunista, se sumó a la mayoría que votó a favor.
El proceso ahora se trasladará al Senado, donde la situación se complica para ambos magistrados debido a la predominancia de la oposición en dicha instancia, lo que podría traducirse en un juicio aún más adverso para ellos.
A pesar de que las bancadas oficialistas intentaron infructuosamente separar los casos de Muñoz y Vivanco para ser votados por separado, la Cámara de Diputados resolvió votar el libelo de forma conjunta. Esta decisión provocó tensiones durante la sesión, con reclamos por parte de los diputados oficialistas, quienes argumentaron que la unión de las acusaciones vulneraba el debido proceso.
El juez Sergio Muñoz, conocido por su destacado papel en causas de derechos humanos durante su carrera, enfrenta acusaciones vinculadas a la entrega de información privilegiada en una compra de departamentos por parte de su hija. Este hecho ha provocado críticas, sobre todo en la oposición, que lo ven como un exponente del "activismo judicial".
Por otro lado, la jueza Ángela Vivanco, exmilitante de RN y considerada cercana a la derecha, se encuentra en una situación igualmente complicada. La acusación contra ella está relacionada con su participación en redes de influencia vinculadas al abogado penalista Luis Hermosilla, lo que ha generado consenso en la Cámara respecto a la gravedad de los hechos imputados.
En el Senado, los jueces se enfrentarán a un escenario más hostil. A diferencia de la Cámara de Diputados, los senadores están obligados a votar por separado cada uno de los capítulos acusatorios, lo que aumenta las posibilidades de que alguno de ellos sea aprobado. Muñoz y Vivanco enfrentan dos capítulos de acusación cada uno, y bastaría con que se aprobara uno solo para que se les aplique la sanción de inhabilitación para ejercer cargos públicos por cinco años.
Con el Senado controlado por la oposición, es probable que los votos de la derecha, junto con los de los Demócratas, sean suficientes para avanzar con la destitución de los magistrados.
El desenlace de este proceso se conocerá en las próximas semanas, cuando el Senado tome la decisión final respecto a la situación de estos dos influyentes jueces de la Corte Suprema.
Fuente: La Tercera
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